¿Qué es la piel atópica del bebé? ¿Por qué se habla tanto? ¿Cómo cuidarla? | Blog de SKINLOVE ®
¡Oh Joy!
El blog de skinlove
Volver al índice del blog¡Oh Joy!

¿Qué es la piel atópica del bebé?

Concepto

El concepto de eccema o dermatitis es un término general que reciben un grupo de afecciones cutáneas que hacen que la piel se ponga roja, esté inflamada y pique. Existen diferentes tipos de eccema, pero en la infancia, la dermatitis atópica es la más común (afecta a entre el 5 y 15% de los menores de 18 años).


Causas

La causa exacta de por qué aparece es desconocida. Las investigaciones médicas han llegado a la conclusión que se debe a una combinación de factores genéticos y desencadenantes ambientales que causan una alteración de la barrera cutánea; produciendo una pérdida en la humedad natural de la piel y favoreciendo la entrada de gérmenes y de alérgenos que hacen que se active el sistema inmunológico. Se sabe que los niños que provienen de familias con antecedentes de dermatitis atópica, asma o rinitis alérgica tienen más probabilidades de desarrollar dermatitis atópica.


Aspecto

La dermatitis atópica a menudo aparece en los primeros 6 meses a 5 años de vida del niño, pero la ubicación y el aspecto del eccema atópico van a cambiar a medida que el niño crezca:

- PRIMEROS 6 MESES: El eccema suele aparecer en la cara, mejillas, barbilla, frente y cuero cabelludo. También puede diseminarse a otras áreas del cuerpo, pero generalmente no en el área del pañal, donde la humedad de la orina actúa como un factor hidratante “protector” frente a la dermatitis atópica. La piel en esta etapa tiende a verse más roja y "húmeda".

- 6-12 MESES: En esta etapa, el eccema a menudo aparece en los codos y rodillas del bebé, lugares que son fáciles de rascar o frotar mientras se arrastran. Si la erupción del eccema se infecta, pueden verse costras amarillas.

- 2-5 AÑOS: Alrededor de la edad de dos años, es más probable que el eccema aparezca en los pliegues de los codos y las rodillas, muñecas, tobillos y manos. También puede aparecer en la piel alrededor de la boca de su niño o en los párpados. La piel suele verse más seca y escamosa en esta etapa y si el eccema se hace crónico aparecen áreas de piel engrosada con líneas más profundas (lo que se denomina "liquenificación").

- MAYORES DE 5 AÑOS: El eccema suele aparecer en los pliegues de los codos y / o rodillas. Algunas veces, aparece solamente en manos, pies, párpados o área del pezón.


¿Se puede curar?

Aunque la gravedad de la atopia es variable en cada niño, en general, la dermatitis atópica mejora con simples consejos de cuidado de la piel y además suele mejorar a medida que el niño va creciendo. Eso no significa que la dermatitis atópica se cure, ya que la persona siempre será propensa a tener brotes de atopia si no se cuida la piel, pero en general el tipo y cuidados que va a necesitar serán menores a medida que se haga mayor.

La mejor manera de controlar la atopia de su hijo es conocer sus síntomas y factores desencadenantes para que pueda mantenerlos bajo control.


¿Qué factores pueden inducir un empeoramiento (lo que los dermatólogos llamamos brote) de la dermatitis atópica?

- Piel seca: Hemos explicado que la piel atópica tiene una tendencia a estar seca, por una alteración en la barrera cutánea. La baja humedad de la piel, especialmente durante el invierno o favorecida por la sequedad ambiental, es el factor más importante para empeorar la atopia.

- Irritantes: La ropa de lana áspera, el poliéster, los perfumes, los geles de baño y los suavizantes de la ropa pueden desencadenar síntomas. La saliva del babeo también puede causar irritación en las mejillas, la barbilla y el cuello en el bebé.

- Estrés: Los niños con eccema atópico pueden reaccionar al estrés con el enrojecimiento. Eso puede provocar picor e irritación de la piel que a su vez, aumenten sus síntomas de eccema.

- Calor y sudor: Ambos pueden empeorar la dermatitis atópica.

- Alérgenos: Es bastante frecuente que los niños empeoren cuando contactan con la caspa de mascotas, el polen de algunos árboles o el polvo. Por otro lado, es raro que la dermatitis atópica se asocie a alergia alimentaria (leche de vaca, cacahuetes, huevos o ciertas frutas). Solamente si se observa que los brotes de dermatitis atópica se asocian a ciertas comidas se tendrá que valorar hacer pruebas de alergia alimentaria.

- Infecciones: Es frecuente que las lesiones cutáneas de estos niños empeoren cuando se ponen enfermos debido a una infección (ya sea sistémica como cutánea).


¿Qué podemos hacer para mejorar la atopía y prevenir los brotes?

HIGIENE E HIDRATACIÓN CORPORAL:

- A diferencia de lo que se cree habitualmente, no debemos evitar bañar al niño atópico. El baño suaviza y aporta flexibilidad a la piel, calma la irritación y disminuye la sequedad cutánea si seguimos unas medidas concretas.

- Para la higiene diaria lo mejor es no utilizar geles con jabón. Es mejor usar productos de avena o syndets sin jabón que limpien la piel con suavidad y sin agredirla. Siempre emplear poca cantidad, diluido con agua.

- Es mejor el baño que la ducha, que sea corto y a una Tª tibia (32-33ºC).

- Secar cuidadosamente la piel después del baño, sin frotar.

- Inmediatamente después aplicar sobre la piel ligeramente húmeda una crema hidratante que mejore el estado de la piel y el confort del niño . En casos de irritación o extrema sequedad es aconsejable aplicarla 2 veces al día.

- Cortar y limpiar las uñas del niño para evitar posibles infecciones bacterianas a causa de las lesiones de rascado.

ROPA

- Elegir preferentemente ropa de algodón y evitar todo lo que sea áspero, la lana sobretodo y los tejidos sintéticos que acentúan la irritación.

- La ropa puede lavarse a máquina, pero debe aclararse bien.

- Evitar el uso de suavizantes en la ropa.

- Lavar siempre la ropa nueva antes de ponérsela al niño.

OTROS

- Evitar temperaturas ambientales superiores a 20ºC, el calor aumenta la irritación.

- Asegurar una correcta aireación de las habitaciones en las que vive el niño. En invierno evitar los ambientes excesivamente secos, eventualmente utilizar un humidificador en la habitación del niño.

- No abrigar en exceso a los niños.

- El niño puede bañarse en la piscina o en el mar. Después del baño aclararlo con agua dulce y volver a hidratar la piel para atenuar el efecto irritativo del agua de la piscina o del mar.

- Evitar la ropa de cama con plumas.

- Evitar el polvo, dado que contiene insectos microscópicos (ácaros), que pueden agravar el eccema.

Si tras seguir todos estos consejos de forma correcta no conseguimos mejorar el estado de la piel del niño, lo más adecuado es acudir al dermatólogo.


Nuevo comentario